Premios a los derechos humanos desagradan a los dictadores

1 de octubre de 2013

Premio Derechos Humanos

 
 
El Consejo de la Unión Europea otorga este año por primera vez el Premio Vaclav-Havel, un nuevo galardón a quienes luchan por los derechos humanos. 
 
Irina Chalip“Los premios a los derechos humanos siempre desagradan a los dictadores”, dice la periodista y activista de derechos humanos Irina Chalip. “Todos los que reciben un premio como éste se sienten moralmente fortalecidos”, añade.
 
La corresponsal del periódico ruso “Nowaja Gazeta” fue elegida para el Premio Hermann-Kesten, de la sede alemana de la asociación internacional de escritores PEN. Irina Chalip estaba en ese momento bajo arresto domiciliario por haber protestado contra el fraude electoral de Alexander Lukashenko. El galardón, dijo Irina Chalip en conversación con Deutsche Welle, la “fortaleció moralmente”. “Mi marido estaba en prisión en ese momento, y tenía la sensación de que mi vida estaba destruida. Después de que recibí la noticia del PEN, supe que no estaba sola”, relata.
 
Apoyo moral y reconocimiento
 
También el Consejo Europeo planea otorgar otra vez un premio a la lucha por los derechos humanos. Desde 1980 hasta 1998 otorgó cada tres años el “Premio a los derechos humanos del Consejo Europeo”. En 2009 y 2011 el premio fue renovado bajo ese mismo nombre, y ahora, en 2013, se da el primer paso hacia un nuevo comienzo y con un nuevo nombre, el de Vaclav Havel.
 

Vaclav Havel

Vaclav Havel

Vaclav Havel fue una gran personalidad europea y un promotor del “Consejo Europeo”, dice el sueco Thomas Hammarberg, que forma parte del nuevo jurado. “Ese fue el pensamiento hacia el que nos orientamos cuando decidimos acoplar el premio a su legado”. El mismo Hammarberg fue secretario general de Amnistía Internacional y, hasta 2012, comisionado de Derechos Humanos del Consejo Europeo.
 
Nuevo nombre y nuevos socios 
 
El Consejo Europeo –una organización internacional independiente de la Unión Europea en la que están representados todos los países de Europa, excepto Bielorrusia-, lucha en los últimos años con recortes de presupuesto de los países miembros, así como con la falta de atención de la opinión pública. El Consejo Europeo entrega el Premio Vaclav Havel conjuntamente con la Biblioteca Vaclav-Havel y la fundación checa “Charta 77”. El ganador es premiado con 60.000 euros.

Thomas Hammarberg

Thomas Hammarberg

El nuevo Premio a los Derechos Humanos del Consejo Europeo es uno entre muchos, admite Hammarberg. Lo importante es, en su opinión, “instaurar unos pocos premios, pero de gran prestigio”. El Premio a los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el Premio Sajarov son otros de los que cuentan con una alta reputación. Además, hay numerosos premios más pequeños otorgados por ciudades, asociaciones e instituciones.
 
“No están solos”
 
Thomas Hammarberg está convencido de que el Premio Vaclav Havel se convertirá en uno de los grandes galardones en su rubro: “Con este premio podemos demostrar a los políticos y gobernantes de cuyo país provienen los premiados que los activistas u organizaciones de derechos humanos no están solos, sino que cuentan con el respaldo de una organización tan prestigiosa como el Consejo Europeo”.
 
Entretanto, Irina Chalip fue puesta en libertad y puede moverse libremente. La periodista bielorrusa se alegra de poder viajar este año a Darmstadt, donde podrá agradecer personalmente el premio del PEN.

Ales Bialiatski

Ales Bialiatski

 

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa concedió este 30 de septiembre al defensor de derechos humanos bielorruso Ales Bialiatski, actualmente en prisión, el premio Václav Havel, dotado con 60.000 euros.
 
Natalia PinchukNatalia Pinchuk, esposa de Bialiatski, recogió muy emocionada el premio concedido a su marido en una ceremonia en Estrasburgo (noreste de Francia) en la sede del Consejo de Europa y afirmó que «desde muy joven en época soviética, él luchó por una Bielorrusia democrática e independiente».
 
El presidente de la Asamblea Parlamentaria, Jean-Claude Mignon, señaló que el premio «lleva un mensaje político muy claro» sobre la situación de Bielorrusia, único país europeo que no es miembro del Consejo de Europa.
 
El presidente de la Fundación checa Carta 77, Frantisek Janouch, confió, ante la esposa del Bialiatski, en que «este premio replantee la situación de su marido»
 
El galardonado es conocido por difundir fuera de Bielorrusia informaciones relacionadas con las violaciones de derechos humanos cometidas en su país.
 
Bialitski ha participado en numerosas misiones de observación e investigación en Europa.




Una Nota Informativa desde nuestra Mesa de Redacción
Fuente: Agencias

 
 
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